cubierta cerchada sobre entramado

MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN, SOSTENIBILIDAD Y EFICIENCIA

En ISOSTATIKA medimos el impacto ambiental de nuestras estructuras en kg CO2 emitidos, como se puede revisar en el post Emisiones CO2 2020.

Pero este no es el único factor ambiental a tener en cuenta cuando construimos. Ayer, 21 de abril de 2021, el Colegio de Arquitectos de Gipuzkoa organizó el seminario “Materiales de Construcción, Sostenibilidad y Eficiencia” en el que Javier Neila realizó un repaso al estado del arte.

No se debería entender la profesión de arquitecto obviando los factores críticos que implica crear la realidad construida. El primer factor sería el mantenimiento de la biodiversidad, imprescindible para el sostenimiento del ser humano en cada entorno y el planeta, y que afortunadamente es un factor que a nivel urbanístico hace tiempo se valora.

Directamente vinculada a esta biodiversidad, sobre todo a nivel local, está el grado de uso y contaminación de aguas que provocan las construcciones, tanto en su fabricación como en su vida útil. El agua es un recurso tremendamente escaso. En palabras de Neila el agua “ni se crea ni se destruye, se contamina y se depura”.

Cuando hablamos de agua, se sobreentiende que hablamos del 0,26% del agua del planeta, que no es agua salada ni está helada en glaciares o en los casquetes polares. Y hemos de tener en cuenta que en el uso residencial hemos duplicado el uso de agua limpia por persona de un siglo a esta parte, siendo a día de hoy unos 140 litros por persona y día. Esta agua limpia, tras su uso, pasa a ser agua gris (agua que ha de ser depurada).

Como paso previo, sería necesario no contaminar tanta agua (pudiendo recoger agua de lluvia en aljibes o depósitos para innumerables usos que no requieran agua 100% potabilizada).

Cubierta cerchada sobre entramado ligero de madera. Autor: Tenka Arkitektura, Gorliz

La contaminación del agua en los materiales:

En la construcción aparece el mismo concepto de agua contaminada. En este caso, el agua gris “hace referencia a la contaminación que a lo largo de un proceso se genera sobre los recursos hídricos utilizados. Se define como el volumen total de agua necesario para asimilar la concentración de contaminantes vertidos al medio receptor”. Es decir, que el agua gris se podría computar como el volumen de agua que se necesita para absorber los residuos generados en la fabricación de los productos de edificación y que luego ha de ser depurada.

Aguas grises en elementos de construcción:

Aguas grises en elementos de construcción. Fuente: Javier Neila

También se puede computar la denominada agua azul en los materiales de construcción. El agua azul es la que queda incorporada en los elementos de construcción (el agua que queda inserta en el producto fabricado). En cuanto a volumen, tiene menos trascendencia que la gris, sirva como ejemplo estadístico:

Aguas azules en elementos de construcción. Fuente: Javier Neila

La arquitectura es un ejercicio prácticamente 100% no sostenible

La arcilla al ser cocida no es recuperable, el hormigón al fraguar ya no es recuperable. El único material que es sostenible y no se agota es la madera no tratada (u otros materiales de origen vegetal). Pero la madera no almacena energía y por lo tanto no funciona para las condiciones climáticas típicamente mediterráneas (sol, temperaturas frescas por la noche). Es decir, el único material sostenible no es práctico para conservar la energía.

Es por ello, que lleva ya un tiempo imponiéndose un análisis de ciclo de vida de los materiales de construcción. Este análisis permite visualizar un impacto de modo holístico, y permite reconocer como mejor o peor una inversión en un conjunto construido por el equilibrio del consumo de energía y agua (y emisiones de CO2) de sus materiales tanto durante el proceso de fabricación como durante su ciclo de vida.

El análisis de ciclo de vida (ACV) controla el impacto de los materiales de la construcción en cuanto a:

  • Agotamiento de recursos naturales
  • Riesgo de retención de infrarrojos y calentamiento global (si usa mucha energía al fabricar, probablemente emita más CO2 al final de su ciclo de vida)
  • Agotamiento de la capa de ozono
  • Toxicidad de los materiales
  • Oxidación fotoquímica
  • Acifidificación
  • Etc.

En resumen, deberíamos analizar las construcciones que realizamos en función de su ACV y como premisa, siempre será mejor usar materiales reciclados y reciclables, y dentro de los materiales de construcción que no puedan ser reciclables, lo óptimo sería usar materiales que dispusieran de una DAP (Declaración ambiental de Producto), que es una certificación voluntaria regulada por la UNE ISO 14025.

Y no se debe olvidar que, aunque parezca contradictorio, la prefabricación y la construcción en seco son casi siempre un tipo de construcción algo más sostenibles, dado que los procesos industriales están mucho más optimizados y generan menos desperdicios que los de la construcción tradicional.

2 comentarios sobre “MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN, SOSTENIBILIDAD Y EFICIENCIA

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